El Gobierno de México planea una inversión de 5.6 billones de pesos en obra pública a lo largo del sexenio, de acuerdo con información relacionada con la planeación económica y de infraestructura del país.
El monto contempla proyectos de infraestructura en sectores estratégicos como transporte, energía, agua y desarrollo urbano, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico y fortalecer la conectividad regional. La estrategia busca priorizar obras con impacto social y económico, así como detonar inversión complementaria.
De acuerdo con lo informado, la inversión se distribuirá de manera gradual durante los años del sexenio y estará sujeta a los presupuestos anuales aprobados por el Congreso. Las autoridades señalaron que el plan considera tanto proyectos nuevos como la continuidad de obras ya iniciadas.
El planteamiento forma parte de la política económica orientada a fortalecer la infraestructura pública y a generar empleos, sin que hasta el momento se hayan detallado calendarios específicos ni la lista completa de proyectos incluidos.
