La representación de México ante la Organización de las Naciones Unidas reiteró su rechazo al uso de la fuerza y a las acciones unilaterales, durante una sesión del Consejo de Seguridad convocada para abordar la situación en Venezuela.
Durante su intervención, el representante mexicano subrayó la importancia de respetar la soberanía de los Estados y el principio de no intervención, así como la solución pacífica de las controversias conforme al derecho internacional. México señaló que el uso de la fuerza puede generar consecuencias en la estabilidad regional y afectar a la población civil.
La postura mexicana insistió en privilegiar el diálogo y los mecanismos multilaterales para atender conflictos internacionales, además de fortalecer el papel de los organismos internacionales en la prevención de crisis.
La sesión se desarrolló en un contexto de posiciones encontradas entre los países miembros del Consejo, sin que se alcanzaran acuerdos resolutivos al término del encuentro.
