El jefe de la diplomacia francesa llegó el viernes a Damasco, donde se le unirá su par de Alemania, en la primera visita de ministros de Relaciones Exteriores de potencias occidentales a Siria tras la caída de Bashar al Asad.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores francés, su titular Jean-Noël Barrot y su homóloga alemana Annalena Baerbock se reunirán con el nuevo dirigente sirio Ahmad al Sharaa, líder del grupo islamista al frente de la coalición que en diciembre tumbó al gobierno de Asad.
En un comunicado antes de llegar a Damasco, Baerbock aseguró que Alemania quiere ayudar a Siria a volver a ser «un hogar seguro para todos sus habitantes» y «un Estado funcional, con control total sobre su territorio».
«Pese a todo el escepticismo» alrededor del grupo islamista liderado por Al Sharaa, «no debemos perder la ocasión de respaldar al pueblo sirio en esta importante encrucijada», afirmó.
