Amnistía Internacional calificó el viernes como un «insulto a los supervivientes y una luz verde a los traficantes» las declaraciones del ministro del Interior de Kenia, quien consideró que un documental de la BBC sobre el tráfico sexual de menores en su país era «un engaño».
La semana pasada, la BBC emitió una investigación que revelaba cómo adolescentes son víctimas de tráfico sexual en Mai Mahiu, una ciudad del valle del Rift en Kenia.
El ministro del Interior de Kenia, Kipchumba Murkomen, declaró el miércoles ante el Parlamento que una investigación policial había concluido que el reportaje era «falso, ya que las personas entrevistadas no eran menores de edad».
«Fue un engaño. Se planificó y ejecutó de manera que pareciera que menores de edad eran víctimas de explotación sexual, cuando en realidad las personas que participaron en el juego [las víctimas de la trata] sabían que no eran menores», afirmó el ministro, añadiendo que las mujeres entrevistadas por la BBC habían sido remuneradas.
Estas declaraciones «alientan a los autores de la trata sexual de niños y constituyen un peligroso intento de desacreditar y silenciar» al periodismo, denunció en un comunicado el director de Amnistía Internacional Kenia, Irungu Houghton.
La policía keniana fue criticada después de que el documental revelara que no había tomado ninguna medida desde que la BBC les presentó pruebas del tráfico en marzo, cinco meses antes de su emisión.
La cadena defendió el reportaje, afirmando que las personas entrevistadas no habían recibido ningún pago y que estaban claramente identificadas como adultas que relataban sus experiencias cuando eran menores de edad.
