La reducción de la pobreza en México ha recibido un reconocimiento internacional por parte de la ONU y el Banco Mundial, gracias a medidas como el incremento del salario mínimo y la aplicación de programas de transferencias económicas orientados a los sectores más vulnerables. Este logro fue destacado durante el foro “Nuevas perspectivas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre pobreza y desigualdad”, celebrado el 19 de agosto en el Senado de la República.
Durante el evento, especialistas coincidieron en que estos avances reflejan la importancia de políticas de redistribución de ingresos, que han permitido mejorar la calidad de vida de millones de mexicanos y reducir la vulnerabilidad social. Sin embargo, tanto la ONU como el Banco Mundial advirtieron que para mantener la tendencia se requiere un crecimiento económico sostenido, acompañado de programas sociales eficientes y bien focalizados, capaces de asegurar que los beneficios lleguen a quienes más los necesitan.
El Banco Mundial subrayó que, a pesar de la disminución de la pobreza registrada, persisten retos para garantizar que los logros sean permanentes, por lo que es indispensable que el país combine la eficiencia de los programas sociales con políticas económicas inclusivas y dinámicas. Por su parte, la ONU destacó que el fortalecimiento de estas medidas permitirá no solo conservar los avances alcanzados, sino también ampliar su impacto, promoviendo un desarrollo más justo e igualitario.En conjunto, estas recomendaciones muestran que la coordinación entre crecimiento económico y políticas sociales es clave para consolidar los logros en materia de pobreza y desigualdad. México, a partir de estas estrategias, puede avanzar hacia un modelo que combine beneficios inmediatos para la población vulnerable con resultados sostenibles en el largo plazo, asegurando que los programas sociales y ajustes salariales se traduzcan en un desarrollo más inclusivo y equitativo para todo el país.
