La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) advirtió el lunes de que no se debe «reinterpetar» una resolución de la ONU respaldando el acuerdo nuclear con Irán de 2015, luego de que las potencias europeas activaran un mecanismo para restaurar sanciones a Teherán por violarlo.
Los estados miembros de la OCS, reunidos en una cumbre internacional en la ciudad china de Tianjin, reiteraron en su declaración final la «naturaleza vinculante» de la resolución de la ONU y afirmaron que «cualquier intento de malinterpretar o reinterpretar arbitrariamente esta resolución socavará la autoridad del Consejo de Seguridad».
Francia, Reino Unido y Alemania, agrupados en el denominado E3, activó el llamado mecanismo de ‘snapback’ previsto en el acuerdo de 2015, que permite restaurar las sanciones de la ONU a Teherán en caso de incumplimiento de los compromisos asumidos.
El E3 le dio 30 días a Irán para hallar una solución diplomática al impasse.
El acuerdo con Irán quedó gravemente debilitado cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó el pacto durante su primer mandato (2017-2021) y reimpuso sus propias sanciones.
Desde entonces, Teherán ha incumplido algunos de sus compromisos, en particular el relativo al enriquecimiento de uranio.
Teherán rechazó la oferta del E3, argumentando que los europeos no tienen derecho a restaurar las sanciones de la ONU que fueron levantadas hace una década.
La OCS es un bloque presentado a menudo como un contrapeso de la OTAN, que representa a casi la mitad de la población mundial y una parte importante del PIB global.
Está integrado por China, India, Rusia, Pakistán, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán y Bielorrusia, con otros 16 países afiliados.
