La futbolista mexicana Jacqueline Maga Ovalle, reconocida como una de las figuras más importantes de la Liga MX Femenil y la Selección Mexicana, se convirtió en nueva jugadora del Orlando Pride de la NWSL, en un movimiento histórico para el futbol femenil internacional. El traspaso alcanzó 1.5 millones de dólares, cifra que la convierte en la transferencia más cara registrada hasta ahora en la disciplina.
Ovalle deja atrás una etapa brillante con Tigres, donde ganó cinco títulos y se consolidó como la máxima goleadora histórica del club con 136 goles en ocho años, cifra que refleja su impacto tanto a nivel de club como en la selección mexicana, de la que ha sido pieza clave en torneos internacionales.
En términos económicos, el traspaso de Ovalle supera la operación de la canadiense Olivia Smith, quien hace apenas un mes pasó del Liverpool al Arsenal por 1.3 millones de dólares. Su salida representa no solo un récord, sino también un ejemplo del creciente valor del futbol femenil a nivel global.
En una reciente entrevista, la jugadora expresó que desde hace varias temporadas tenía la intención de dejar el futbol mexicano y que por distintas razones esto no se había podido concretar, por ello, no dudó en aceptar la propuesta del futbol de los Estados Unidos.
Con su llegada a la NWSL, Jacqueline Ovalle no solo enfrenta el reto de adaptarse a un nuevo entorno competitivo, sino que también asume el papel de referente para futuras generaciones de futbolistas mexicanas.
