Expertos de la ONU aseguraron en un informe publicado este miércoles que el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo dio un «golpe final» al Estado de derecho en Nicaragua con la reforma constitucional que les otorgó un «dominio absoluto» del país centroamericano.
La reforma que entró en vigor el 18 de febrero «representó un golpe final al Estado de derecho» y «eliminó los pocos controles institucionales que quedaban, creando un poder ejecutivo con dominio absoluto», sostiene el informe anual del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua.
