Tabla de contenidos
Foto de archivo (2010). Foto: Ghedoghedo / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
Paleontólogos identificaron una nueva especie de cefalópodo prehistórico llamada Wyoteuthis linsterorum a partir de dos fósiles recuperados en el lecho de un antiguo mar interior en Wyoming, según un estudio publicado en la revista Papers in Palaeontology reseñado por el medio ScienceAlert. Los restos, que datan de hace aproximadamente 160 millones de años, corresponden a un pariente extinto de los calamares y pulpos actuales que destaca por poseer una estructura interna inusualmente gruesa.
Un gigante robusto en los mares antiguos
El hallazgo fue dado a conocer por un equipo de investigadores encabezado por el experto en belemnites Alexey Ippolitov. Los belemnites eran moluscos marinos con diez apéndices similares a los de los calamares modernos y una concha interna cónica dividida en dos partes: una sección de aragonite y un protector calcítico conocido como rostrum. La mayoría de los fósiles de este tipo encontrados en la región miden entre 50 y 100 milímetros de largo y hasta 20 milímetros de ancho.
No obstante, los especímenes de Wyoteuthis sorprendieron a los especialistas por sus dimensiones atípicas. El rostrum de esta nueva especie alcanza un diámetro de unos 60 milímetros en su extremo anterior y se estima que medía entre 160 y 175 milímetros de longitud total. Los científicos calcularon que el animal completo, desde la punta del manto hasta el final de sus brazos, medía entre 55 y 60 centímetros, lo que motivó a los expertos a describirlo como un calamar robusto pero de corta estatura.
Rareza ecológica y supervivencia
Los investigadores sugieren que la escasez de estos fósiles podría deberse a una especialización ecológica muy estrecha, lo que implicaría que el animal era selectivo con sus presas o con su hábitat. Este organismo pertenecía a la familia Megateuthididae, un grupo que prosperó tras el evento de extinción del Toarcian cuando los océanos perdieron grandes cantidades de oxígeno, aunque la mayoría de sus linajes terminaron por desaparecer durante el Jurásico Medio.
El nombre de la especie rinde homenaje al recolector de fósiles Cliff Linster, quien descubrió uno de los ejemplares antes de fallecer. Este descubrimiento aporta nueva información sobre la diversidad de los cefalópodos en los ecosistemas marinos del pasado y demuestra cómo algunas líneas evolutivas lograron resistir transformaciones ambientales drásticas en la historia geológica de la Tierra.
Fuente: ScienceAlert
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
Te puede interesar:
- Identifican al primer psicópata corporativo de la historia en el siglo XVII
- Microbios transforman residuos nucleares y los llevan a la superficie
¡Síguenos en 6W News!

