El Gobierno de Nuevo León y dependencias federales activaron un plan de saneamiento forestal para atender la afectación provocada por el insecto descortezador en distintas zonas boscosas de la entidad.
El secretario de Medio Ambiente estatal, Raúl Lozano Caballero, sostuvo una reunión de trabajo con representantes de la Comisión Nacional Forestal y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en la que se revisaron diagnósticos técnicos y se formalizó una alianza estratégica para coordinar acciones con autoridades municipales, academia, organizaciones civiles, propietarios de predios y comunidades rurales.
Como resultado del encuentro, se acordó la implementación de un Plan de Saneamiento y Brigadas, orientado a la intervención oportuna de los rodales forestales ya identificados con presencia activa de la plaga. También se estableció agilizar la revisión de trámites para que propietarios puedan obtener permisos de intervención y retirar árboles afectados.
Durante la sesión se definió fortalecer la orientación a la ciudadanía, con el fin de identificar signos tempranos de infestación, como el cambio de coloración en las copas de los pinos y la presencia de grumos de resina en los troncos, y reportarlos de manera inmediata.
Las autoridades señalaron que la estrategia busca reducir tiempos de respuesta, fortalecer la certeza jurídica para la intervención en predios privados y asegurar una reacción coordinada ante la amenaza sanitaria. El Comité de Sanidad Forestal de Nuevo León dará seguimiento a los acuerdos y a la ejecución del plan.
En la reunión participaron representantes de la Parque Nacional Cumbres de Monterrey, del Municipio de Santiago, así como organizaciones civiles y dependencias estatales vinculadas a la protección forestal.
