El gobierno polaco, encabezado por el presidente Karol Nawrocki y el primer ministro Donald Tusk, está movilizando esfuerzos dentro de la Unión Europea para frenar la aprobación del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur. El pacto, cerrado en diciembre de 2024 y pendiente del visto bueno del Parlamento Europeo, genera preocupación en Varsovia por sus posibles impactos en la producción nacional de carne de ave y ganado.
Según declaraciones de Nawrocki, el tratado representa “el fin” de ciertos sectores agrícolas en Polonia, alertando sobre las amenazas que enfrenta el mercado interno. Por su parte, el portavoz presidencial, Zbigniew Bogucki, indicó que Nawrocki planea dialogar pronto con la primera ministra de Italia, Georgia Meloni, para explorar la formación de un bloque de países que comparta la posición polaca y pueda influir en la decisión del Parlamento Europeo.
La estrategia polaca busca consolidar al menos tres naciones que respalden sus intereses antes de la votación final, resaltando la importancia de la coordinación política en asuntos comerciales que podrían afectar directamente a la agricultura y la economía de sus ciudadanos.
