Un ataque aéreo golpeó la capital de Yemen este viernes, un día después de mortíferos bombardeos israelíes, según los rebeldes hutíes que culparon a Estados Unidos y Reino Unido por esta última ofensiva.
Un comunicado de los hutíes, grupo apoyado por Irán y que controla la capital, Saná, denunció una «agresión estadounidense y británica» por el nuevo ataque del viernes, mientras que testigos informaron a AFP que escucharon una explosión.
Por el momento no hubo ninguna reacción de Israel, Estados Unidos o Reino Unido.
«Escuché explosiones, mi casa tembló», afirmó un habitante de Saná .
El jueves, bombardeos israelíes golpearon lugares controlados por los hutíes, entre ellos el aeropuerto de la capital, bases, centrales eléctricas e instalaciones portuarias en otros puntos de Yemen, dejando seis muertos según los rebeldes, que denunciaron «un crimen».
Desde que comenzó la guerra en Gaza, desencadenada el 7 de octubre cuando Hamás atacó el sur de Israel, los hutíes han lanzado numerosos ataques contra el Estado hebreo, en «solidaridad» con los palestinos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió de nuevo el jueves que su país seguirá atacando a los rebeldes.
Los hutíes, que controlan amplias franjas de Yemen, también atacan regularmente en el mar Rojo y el golfo de Adén a barcos que consideran vinculados a Israel, Estados Unidos o Reino Unido, a pesar de las represalias en su territorio por parte del ejército estadounidense, a veces con ayuda del británico.
