El Parlamento del Reino Unido aprobó un proyecto de ley que permitirá la eutanasia asistida en casos específicos, marcando un cambio relevante en la legislación sobre el final de la vida en el país.
La iniciativa autoriza que personas adultas con enfermedades terminales, que enfrenten sufrimiento irreversible y tengan un pronóstico limitado de vida, puedan solicitar asistencia médica para poner fin a su vida, siempre que cumplan con una serie de requisitos estrictos establecidos en la ley.
Entre las condiciones contempladas se encuentra la evaluación médica independiente, la confirmación del diagnóstico y del pronóstico, así como la manifestación expresa y reiterada de la voluntad del paciente, sin presiones externas. El proceso también estará sujeto a supervisión y controles legales.
El debate parlamentario se desarrolló durante varios meses e incluyó posturas a favor y en contra de la medida, centradas en la autonomía personal, la protección de personas vulnerables y el papel del sistema de salud en decisiones al final de la vida.
Tras su aprobación, la ley avanzará a las siguientes etapas del proceso legislativo antes de su entrada en vigor, mientras las autoridades trabajan en la definición de lineamientos clínicos y administrativos para su aplicación.
