Las autoridades de la República Democrática del Congo confirmaron un nuevo brote de ébola en la provincia de Kasai, al sur del país, marcando el decimosexto episodio de este tipo en la historia reciente de la nación centroafricana. Los reportes preliminares señalan al menos 28 casos sospechosos y 15 fallecimientos, con una tasa de letalidad cercana al 54%, lo que evidencia la gravedad del brote.
El caso confirmado corresponde a una mujer embarazada de 34 años en la localidad de Boulapé, mientras que los pacientes sospechosos presentan síntomas como fiebre, vómitos, diarrea y hemorragias. Las cifras siguen siendo provisionales, ya que la investigación epidemiológica continúa en la región para identificar y aislar posibles contagios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) activó un despliegue de especialistas y envió al Equipo de Respuesta Rápida de Congo para fortalecer la vigilancia sanitaria, la atención médica y la prevención del virus. Entre las acciones implementadas se incluyen controles de infección en hospitales y clínicas, suministro de equipo de protección personal, insumos médicos esenciales y material de laboratorio.
Los esfuerzos buscan contener la propagación del virus, garantizar atención a los pacientes y proteger a la población local. Las autoridades instan a la comunidad a mantenerse alerta y a seguir las recomendaciones sanitarias, mientras los equipos de salud trabajan para controlar el brote y evitar que se expanda a otras regiones del país.
