Tabla de contenidos
Robots repartidores enfrentan demandas en Chicago por presunta recopilación de datos biométricos sin consentimiento
Los robots repartidores y la privacidad de los usuarios se encuentran en el centro de una controversia legal en Chicago, Estados Unidos, después de que dos clientes presentaran demandas contra Coco Robotics y Serve Robotics.
Los denunciantes acusan a las empresas de recopilar información biométrica sin autorización mediante las cámaras y sensores instalados en sus vehículos autónomos.
Según las demandas, los dispositivos habrían registrado información relacionada con los rostros y las manos de los clientes durante la entrega de pedidos.
Sin embargo, las compañías niegan recopilar datos biométricos y sostienen que sus sistemas de sensores están diseñados para permitir que los robots circulen de manera segura.
¿Por qué demandaron a Coco Robotics y Serve Robotics?
Las demandas fueron presentadas por dos clientes que cuestionan el funcionamiento de los sistemas de reconocimiento y navegación utilizados por los robots repartidores.
De acuerdo con los señalamientos, las cámaras y sensores de estos vehículos podrían recopilar información biométrica de las personas que interactúan con ellos.
Los denunciantes sostienen que esa información se habría obtenido sin solicitar previamente su consentimiento.
¿Qué datos habrían recopilado los robots?
Las acusaciones mencionan información relacionada con los rostros y las manos de los usuarios.
Estos elementos pueden considerarse datos biométricos cuando se procesan para identificar o reconocer características físicas particulares de una persona.
No obstante, captar imágenes mediante una cámara no significa necesariamente que se estén recopilando identificadores biométricos.
Para determinar si existe una infracción, será importante establecer qué información procesan los robots, cómo se utiliza y si permite identificar a personas.
Acusan posible uso de datos para entrenar inteligencia artificial
Otro de los señalamientos incluidos en las demandas está relacionado con el posible uso de información para desarrollar sistemas de inteligencia artificial.
Según los denunciantes, algunos datos obtenidos mediante los dispositivos podrían compartirse con terceros para entrenar modelos tecnológicos.
Sin embargo, esta acusación no constituye una práctica comprobada.
¿Las empresas comparten información biométrica?
No se ha confirmado que Coco Robotics o Serve Robotics compartan identificadores biométricos de sus clientes con terceros.
La información disponible corresponde a los argumentos presentados por los demandantes.
Los tribunales deberán evaluar las pruebas para determinar si existió recopilación de datos biométricos y, en su caso, cómo fueron utilizados.
¿Qué respondieron Coco Robotics y Serve Robotics?
Las dos empresas rechazan las acusaciones relacionadas con la recopilación de información biométrica.
De acuerdo con sus posturas, las cámaras y sensores instalados en los robots tienen como finalidad facilitar la navegación autónoma.
Estos sistemas permiten que los vehículos identifiquen obstáculos y se desplacen por espacios urbanos.
¿Para qué utilizan cámaras los robots repartidores?
Los robots autónomos necesitan obtener información de su entorno para circular y realizar entregas.
Dependiendo de su diseño, pueden utilizar cámaras, sensores de distancia y otros dispositivos para detectar peatones, vehículos y obstáculos.
Esta tecnología también puede ayudarles a determinar rutas y realizar maniobras de manera segura.
La controversia legal consiste en establecer si los sistemas utilizados por las empresas procesan información biométrica protegida por la legislación.
¿Qué dice la ley de privacidad biométrica de Illinois?
Illinois cuenta con la Ley de Privacidad de Información Biométrica, conocida como BIPA por sus siglas en inglés.
Esta legislación establece obligaciones para determinadas entidades privadas que recopilan o utilizan identificadores biométricos.
Entre sus disposiciones se encuentran requisitos relacionados con la información previa y el consentimiento de las personas.
¿Qué se considera información biométrica?
La legislación contempla categorías específicas de identificadores biométricos, como los escaneos de geometría facial y de manos.
Sin embargo, también establece distinciones entre estos identificadores y las fotografías comunes.
Por ello, uno de los aspectos centrales de las demandas será determinar si los sistemas de los robots generan o almacenan información que encaje en las definiciones legales.
¿Qué podría ocurrir si se demuestra una infracción?
Si un tribunal determina que alguna empresa incumplió las disposiciones aplicables, podrían existir consecuencias legales.
Estas dependerían de las infracciones acreditadas, las circunstancias del caso y las resoluciones judiciales.
Por ahora, no existe información proporcionada que permita afirmar que las empresas hayan cometido una violación de privacidad.
¿Qué impacto podrían tener las demandas en los robots autónomos?
El caso plantea interrogantes sobre el uso de cámaras y sensores en tecnologías que interactúan directamente con personas.
Los robots repartidores forman parte de un sector que utiliza automatización e inteligencia artificial para realizar entregas.
Su funcionamiento requiere recopilar información del entorno, pero el tratamiento de datos personales debe ajustarse a las normas aplicables.
Privacidad y tecnología de reparto
La discusión también puede resultar relevante para otras tecnologías autónomas, como vehículos de entrega y sistemas de vigilancia automatizada.
El punto central es diferenciar entre el procesamiento de imágenes necesario para operar y la recopilación de identificadores biométricos de personas.
Esa distinción será fundamental para evaluar las acusaciones contra las empresas.
Tribunales deberán determinar si los robots violaron leyes de privacidad
Las demandas contra Coco Robotics y Serve Robotics abren una discusión sobre los límites del uso de sensores y cámaras en los servicios de reparto autónomo.
Los clientes denunciantes sostienen que los robots habrían recopilado información biométrica sin consentimiento y cuestionan su posible utilización para entrenar inteligencia artificial.
Por su parte, las empresas rechazan los señalamientos y afirman que sus dispositivos se utilizan para garantizar una navegación segura.
Hasta el momento, las acusaciones no equivalen a una infracción legal demostrada.
La resolución dependerá de las pruebas presentadas y de la interpretación que hagan los tribunales sobre el funcionamiento de los sistemas y las disposiciones de privacidad aplicables.

