Rusia reanudó los ataques contra Ucrania en medio de una ola de frío extremo que afecta a amplias zonas del país, informaron autoridades ucranianas, en un contexto de intensificación del conflicto armado.
De acuerdo con los reportes oficiales, los ataques incluyeron bombardeos con misiles y drones dirigidos a infraestructura energética y zonas urbanas, lo que provocó interrupciones en el suministro de electricidad y calefacción en diversas regiones.
Las autoridades ucranianas señalaron que las bajas temperaturas complican las labores de emergencia y aumentan la vulnerabilidad de la población civil, especialmente en áreas donde los servicios básicos han sido afectados por los ataques.
Por su parte, organismos de emergencia trabajan en la reparación de instalaciones dañadas y en la atención de personas afectadas, mientras continúan las alertas aéreas en varias ciudades del país.
El recrudecimiento de las hostilidades ocurre en un momento crítico del invierno, lo que agrava la situación humanitaria y mantiene la tensión en el conflicto entre ambos países.
