En un esfuerzo conjunto por preservar uno de los espacios naturales más emblemáticos de Nuevo León, la Secretaría de Medio Ambiente del estado organizó una jornada de limpieza en el Parque Nacional La Huasteca, ubicado en el municipio de Santa Catarina. A esta iniciativa se sumaron más de 60 voluntarios, entre ciudadanos, grupos ambientalistas y personal de la dependencia, quienes participaron activamente en la recolección de residuos a lo largo de senderos, zonas de escalada y áreas comunes del parque.
La actividad forma parte de una estrategia integral de conservación y educación ambiental impulsada por el Gobierno de Nuevo León, la cual busca no solo restaurar espacios naturales afectados por la presencia humana, sino también concientizar a la población sobre la importancia de mantener limpios los entornos que se visitan y disfrutan.
Durante varias horas, los participantes recorrieron diferentes puntos del parque recolectando desechos como botellas de plástico, latas, envolturas, colillas de cigarro y otros residuos sólidos. Gracias a esta labor conjunta, se logró retirar una cantidad significativa de basura, lo que representa un impacto positivo tanto para el ecosistema local como para la experiencia de los visitantes.
La Secretaría de Medio Ambiente destacó la importancia de estas acciones como una muestra del poder de la colaboración entre gobierno y sociedad civil. Subrayó que La Huasteca, además de ser un espacio de recreación y deporte al aire libre, es un área protegida que forma parte del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, por lo que su conservación es vital para mantener la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la región.
Asimismo, se reiteró el llamado a la ciudadanía para hacer un uso responsable de los espacios naturales, evitando dejar basura y respetando las reglas establecidas en áreas protegidas. La dependencia anunció que este tipo de actividades continuarán realizándose en otros puntos del estado y que se trabajará en nuevas campañas de concientización dirigidas a todos los sectores de la población.
La jornada en La Huasteca no solo tuvo un impacto ambiental directo, sino que también se convirtió en una experiencia formativa y comunitaria para los voluntarios, quienes manifestaron su disposición a seguir participando en futuras actividades. Esta acción demuestra que con voluntad y compromiso compartido es posible avanzar hacia un Nuevo León más limpio, verde y sustentable.
