Serie del Caribe apunta a unificar criterios
La Serie del Caribe se prepara para su próxima edición en Hermosillo y, paralelamente, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) plantea la necesidad de estandarizar su reglamento y formato. El objetivo es mantener coherencia organizativa y evitar diferencias entre sedes que puedan afectar la consistencia del torneo.
Tras el campeonato celebrado en Guadalajara y el título obtenido por Charros de Jalisco, el clásico caribeño volverá a México por tercera edición consecutiva y será la decimonovena ocasión que el país alberga el evento.
Diferencias en formato y reglas
Uno de los puntos centrales es la variación en el número de equipos y en la aplicación de herramientas reglamentarias. En algunas sedes se ha jugado con ocho equipos, mientras que en otras el formato ha sido distinto.
También se ha señalado la falta de uso uniforme del reloj para lanzadores y bateadores, herramienta adoptada por MLB desde 2023 y utilizada en otras ligas caribeñas. En Guadalajara, varios encuentros superaron las cuatro horas de duración, en contraste con el promedio de 2:40 registrado en MLB durante 2025.
Confederación reconoce necesidad de ajustes
Juan Francisco Puello Herrera, presidente de la CBPC, señaló que se han dado avances en aspectos como la imagen oficial y el trofeo del torneo, que desde 2018 es uniforme. Sin embargo, admitió que aún falta consolidar estándares técnicos como el uso obligatorio del reloj.
Salvador Escobar, presidente de la Liga Arco Mexicana del Pacífico, indicó que la implementación del reloj es una prioridad en las próximas mesas de trabajo y que es altamente probable su adopción para futuras ediciones.
Hermosillo se prepara para 2027
La Serie del Caribe regresará a Hermosillo, que establecerá récord como la ciudad mexicana con más ediciones organizadas. Pablo De la Peña, director general de Naranjeros de Hermosillo, afirmó que el estadio estará listo para cumplir con las exigencias del público y del torneo.
La estandarización del reglamento se perfila como uno de los principales retos rumbo a la próxima edición, con la intención de fortalecer la estructura del evento y alinearlo con las prácticas del béisbol organizado internacional.
