La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes que enviará al Congreso una iniciativa de reforma para prohibir la difusión de propaganda extranjera en medios de comunicación nacionales, tras la reciente transmisión de anuncios antiinmigrantes pagados por el gobierno de Estados Unidos en televisión mexicana.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó de “inadmisible” que en territorio mexicano se difundieran mensajes que califican a migrantes como “criminales” y “una amenaza para la seguridad”, en el marco de la campaña política de Donald Trump, quien busca volver a la presidencia estadounidense.
Sheinbaum explicó que los anuncios fueron transmitidos debido a que, en 2014, durante la reforma de telecomunicaciones, se eliminó un artículo que prohibía expresamente la difusión de propaganda política o ideológica financiada por gobiernos extranjeros. La presidenta calificó ese vacío legal como “una vulnerabilidad” para la soberanía nacional.
“México es un país libre y soberano. No vamos a permitir que intereses ajenos condicionen la información que recibe nuestra población”, afirmó Sheinbaum ante medios.
La iniciativa que será enviada al Congreso en los próximos días busca reinstaurar la restricción que existía antes de 2014, cuando se garantizaba que los medios nacionales no pudieran ser utilizados para difundir mensajes de gobiernos extranjeros, especialmente aquellos que atenten contra los derechos humanos o fomenten discursos de odio.
El tema ha generado amplio debate en redes sociales y en círculos diplomáticos, dado que la transmisión de los anuncios ocurrió en un contexto de creciente tensión en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, particularmente en temas de migración y seguridad fronteriza.
Con esta propuesta, el gobierno mexicano busca cerrar filas en defensa de la dignidad nacional y establecer un precedente sobre la no injerencia de gobiernos extranjeros en la opinión pública del país.
