El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, no ha sido invitado el lunes a la investidura de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, confirmó este jueves un portavoz de Downing Street, mientras que el líder de extrema Nigel Farage prevé estar.
Preguntado el jueves, el portavoz de Keir Starmer destacó que «es costumbre en Estados Unidos que los gobiernos extranjeros estén representados oficialmente por sus embajadores en las ceremonia presidenciales».
«La embajadora británica (Karen Pierce) representará a Reino Unido. El primer ministro felicitó al presidente Trump por su elección. Esperamos trabajar con él», agregó el portavoz, recordando que los dos hombres habían hablado por teléfono este mes y acordaron reunirse «lo antes posible».
Tradicionalmente, ningún jefe de Estado o de gobierno extranjero es invitado a la ceremonia de investidura de los presidentes estadounidenses, pero Donald Trump decidió lo contrario al invitar a líderes extranjeros, como el presidente argentino Javier Milei y la jefa del gobierno italiano, Giorgia Meloni.
Por su parte, el líder del partido británico de extrema derecha Reform UK, Nigel Farage, indicó a principios de este mes que asistiría al evento.
También han anunciado su presencia otras figuras europeas de extrema derecha como los franceses Eric Zemmour y Marion Maréchal, así como uno de los líderes del partido alemán AfD, Tino Chrupalla.
