Lisboa, Portugal.- El icónico funicular de Gloria, que desde 1885 conecta la Plaza de los Restauradores con el barrio alto de la capital portuguesa, vivió este miércoles una de las tragedias más graves en su historia. Alrededor de la hora pico de la tarde, uno de los vagones se descarriló y descendió sin control por la empinada calle adoquinada, estrellándose finalmente contra un edificio.
El saldo preliminar es de al menos 15 personas fallecidas y 23 heridas. Entre las víctimas se encuentra un turista alemán, mientras que su hijo de tres años fue rescatado con vida de entre los escombros y su madre permanece en estado crítico.
Imágenes difundidas por medios locales mostraron escenas de caos: pasajeros atrapados intentando salir por las ventanas y equipos de rescate luchando contra el humo y los restos metálicos. Testigos describieron que el vagón bajaba “a gran velocidad y sin frenos”, antes de impactar con fuerza.
El Ayuntamiento de Lisboa suspendió de inmediato el servicio de otros tranvías y ordenó inspecciones de seguridad. La fiscalía abrió una investigación formal para determinar las causas del siniestro. Se trata del segundo incidente grave en la misma línea, luego de que en 2018 se reportara otro descarrilamiento sin víctimas mortales, vinculado a fallas de mantenimiento.
El funicular Gloria, declarado monumento nacional, recibe alrededor de tres millones de pasajeros cada año y es una de las atracciones turísticas más concurridas de Lisboa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro español, Pedro Sánchez, expresaron sus condolencias por la tragedia.
