El presidente Donald Trump amenazó el miércoles con limitar la remuneración de los ejecutivos de las principales contratistas de defensa de Estados Unidos y prohibir el pago de dividendos a los accionistas y las recompras de acciones, al acusar al sector de priorizar las ganancias sobre la rapidez de producción.
En una extensa publicación en su plataforma Truth Social, Trump afirmó que impediría a los ejecutivos de empresas de defensa ganar más de cinco millones de dólares al año hasta que construyan nuevas instalaciones de fabricación y aceleren la entrega de equipamiento militar.
«Los contratistas de defensa están pagando actualmente dividendos masivos a sus accionistas y realizando masivas recompras de acciones, en detrimento de la inversión en plantas y equipamiento», escribió Trump.
El republicano argumentó que, «por alto que suene», cinco millones de dólares «es una fracción de lo que están ganando ahora».
El anuncio tomó por sorpresa a los mercados, y las empresas estadounidenses del sector defensa, como Lockheed Martin y General Dynamics, cayeron alrededor de un 1,4%. Northrop Grumman perdió más de un 2%.
«¡Esta situación ya no será permitida ni tolerada!», agregó el mandatario, quien también criticó los plazos de mantenimiento y reparación de los equipos ya vendidos, y exigió que el servicio sea «perfecto y puntual».
La declaración no especificó qué autoridad legal usaría Trump para aplicar las restricciones anunciadas, pero la Casa Blanca ha insinuado que planeaba una orden ejecutiva para imponerlas.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió en un discurso de noviembre a los contratistas de defensa que estaba renovando los métodos de adquisiciones del Pentágono para «transformar» al gobierno.
