El expresidente Donald Trump anunció su intención de excluir a los migrantes indocumentados del censo nacional, en caso de regresar a la Casa Blanca.
Durante un mitin reciente, Trump argumentó que contar a personas sin estatus legal distorsiona la representación política en el Congreso. Propuso que solo los ciudadanos y residentes legales sean considerados para definir los distritos electorales.
La propuesta ha generado reacciones divididas. Grupos defensores de los derechos civiles advierten que esta medida afectaría a comunidades enteras, recortando su representación y acceso a recursos federales. Expertos legales también señalan que esta exclusión podría violar la Constitución.
El equipo de campaña de Trump insiste en que la medida busca “proteger la integridad del sistema democrático”.
Esta decisión llega mientras Trump y aliados republicanos presionan por rediseñar los mapas congresionales a su favor. El próximo censo nacional está programado para 2030.
