Qué pasó
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su inconformidad con el primer ministro británico, Keir Starmer, por no participar en el ataque conjunto contra Irán. En declaraciones a un medio británico, Trump afirmó que la “relación especial” entre ambos países ya no es lo que era y señaló que Londres no brindó suficiente apoyo.
Starmer sostuvo que la ofensiva era ilegal y reiteró que el Reino Unido no participaría en los ataques, aunque puso a disposición instalaciones militares para fines defensivos. El gobierno británico actuó en coordinación con Francia y Alemania, que adoptaron una postura similar.
Dónde y cuándo
Las declaraciones se realizaron el 3 de marzo de 2026, tras los ataques en Medio Oriente y durante comparecencias públicas en Reino Unido y Estados Unidos.
Datos clave
Reino Unido negó inicialmente el uso de ciertas bases para la ofensiva.
Posteriormente autorizó su utilización con fines defensivos.
Trump manifestó “decepción” por la postura británica.
Starmer recordó las lecciones de la guerra de Irak al defender su posición.
Qué sigue
La tensión diplomática podría impactar la relación bilateral entre Estados Unidos y Reino Unido, mientras continúan las operaciones y debates sobre la legalidad de la ofensiva.
