El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la suspensión temporal de la Ley Jones durante 60 días, con el objetivo de mitigar el aumento en los precios de la gasolina.
La medida permitirá que recursos como petróleo, gas natural, fertilizantes y carbón puedan transportarse entre puertos estadounidenses en embarcaciones extranjeras, flexibilizando las restricciones que obligaban a utilizar barcos nacionales.
De acuerdo con la Casa Blanca, la decisión busca reducir las presiones en el mercado energético, en medio del conflicto en Irán y la operación militar en curso.
La Ley Jones, vigente desde 1920, establece que el transporte marítimo entre puertos del país debe realizarse en barcos construidos, operados y tripulados por estadounidenses.
El contexto incluye tensiones en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de petróleo.
Autoridades señalaron que la suspensión busca garantizar el flujo de energía y contener impactos económicos en el corto plazo.
