El ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Yván Gil, solicitó este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra la liberación “inmediata” del presidente depuesto Nicolás Maduro Moros y de su esposa, la primera dama Cilia Flores, quienes se encuentran en custodia en Estados Unidos, denunciando que fueron detenidos tras una operación militar estadounidense en territorio venezolano.
Gil reiteró que Maduro dirigió Venezuela entre marzo de 2013 y enero de 2026 y que, tras su captura el 3 de enero, se enfrenta a cargos penales en Estados Unidos —acusaciones que ha rechazado alegando inocencia—, mientras su administración lo considera el presidente constitucional.
En su intervención, el canciller venezolano calificó la detención como un “secuestro arbitrario” y enfatizó la necesidad de resolver la situación por la vía diplomática, en el marco de la cooperación internacional y el respeto a la soberanía de los estados. También pidió el cese de todas las medidas coercitivas unilaterales y una agenda de derechos humanos “imparcial” que no emplee selectividad política.
La solicitud se inscribe en una ofensiva diplomática de Caracas para responder al contexto de tensiones con Washington, y se presentó ante un organismo multilateral con presencia de representantes de diversos países.
