Francia debe evitar ser «agresiva» en su estrategia para impedir la adopción del tratado comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, estimó el viernes el director de la agencia brasileña de promoción de inversiones APEX.
La Comisión Europea, que negocia en nombre de la UE, alcanzó un acuerdo comercial en diciembre con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, pero Francia, presionada por sus agricultores, lidera un grupo de países para bloquear su futura ratificación.
«Francia no puede convertir su posición en una acción agresiva respecto a los demás países», afirmó a la AFP Jorge Viana, al margen de un foro económico entre ambos países con motivo de una visita del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a París.
«Dada la amistad de 200 años entre los dos países, esta divergencia puede ser más natural y menos fuerte, y no una campaña contra un acuerdo que es deseado por la mayoría de los países» europeos, continuó este exvicepresidente del Senado brasileño.
Francia ha multiplicado en los últimos meses las iniciativas europeas para intentar bloquear este tratado que provoca una fuerte oposición en el sector agrícola francés, protagonistas de importantes protestas en los últimos años.
Pero la presión crece en el seno de la Unión Europea para aprobarlo como una medida para aliviar el impacto de la guerra comercial desatada con los aranceles de Donald Trump.
Este pacto es la «mejor respuesta» al «incierto contexto creado por el retorno del unilateralismo y del proteccionismo arancelario», advirtió también Lula el jueves durante una rueda de prensa conjunta con Macron.
«Habrá un costo muy alto para Europa» en caso de que Trump aplique realmente los aranceles, agregó Viana, llamando a Europa y Brasil a «sumar los dos bloques más grandes de producción de alimentos del mundo».
El responsable brasileño también se mostró convencido de que las preocupaciones del sector agrícola «pueden resolverse».
De ratificarse, la UE, primer socio comercial del Mercosur, podría exportar más fácilmente autos, maquinaria y productos farmacéuticos, mientras que el bloque sudamericano podría exportar a Europa más carne, azúcar, soja, miel, etc.
