La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que uno de los objetivos centrales de su administración es reducir de manera significativa la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) para el año 2030, buscando que esta alcance los 77,300 millones de dólares. Actualmente, la deuda de la empresa productiva del Estado se encuentra en 90,000 millones de dólares, cifra heredada de gobiernos anteriores.
Sheinbaum explicó que la estrategia de saneamiento financiero contempla una reducción gradual durante los próximos años: al cierre de 2025 se proyecta que la deuda se sitúe en 88,800 millones de dólares, y de manera progresiva se irán implementando medidas para lograr la meta de 2030. La mandataria destacó que, aunque Pemex es rentable y genera ingresos significativos, enfrenta el reto de equilibrar sus finanzas debido al peso de la deuda histórica acumulada.
“Estamos trabajando para garantizar que Pemex tenga un futuro sólido y sostenible. La responsabilidad de este gobierno es estabilizar sus finanzas y asegurar que siga siendo un pilar de la economía nacional”, enfatizó Sheinbaum durante su conferencia matutina.Con esta proyección, el gobierno federal busca dejar atrás los pasivos históricos y asegurar que Pemex continúe siendo una herramienta estratégica para el desarrollo energético y económico de México en los próximos años.
