Más allá de lo deportivo, Yamil Bukele asumirá una federación no exenta de polémicas, pasadas y recientes.
En 2022, el entonces presidente de la Fesfut, Reynaldo Vásquez (2009-2011), fue sentenciado por una corte en Nueva York, Estados Unidos, a un año y medio de prisión por haber recibido sobornos como parte del «Fifagate», un escándalo de corrupción que afectó a la FIFA y tuvo su epicentro en Latinoamérica.
Ese mismo año, la FIFA nombró una comisión que intervino la Fesfut porque varios de sus dirigentes fueron señalados de administración fraudulenta y lavado de dinero. La fiscalía no ha dado información reciente sobre el avance del caso.
En 2024, el órgano rector del fútbol mundial reemplazó el llamado Comité de Regularización en la Fesfut y puso a la cabeza, como su presidente, al panameño Rolando González, quien entregará el mando a Yamil Bukele en diciembre.
Más recientemente, la FIFA multó con más de 60.000 dólares a la Fesfut por insultos racistas de sus aficionados a jugadores de Surinam durante un partido clasificatorio al Mundial 2026, el pasado 8 de septiembre.
– El «clan Bukele» –
Nayib Bukele gobierna El Salvador desde 2019, fue reelegido en 2024 y controla todos los poderes del Estado. Su enorme popularidad, gracias a su «guerra» antipandillas, cobija a toda su familia.
«Los que han estado (en la Fesfut) no hacían nada por el fútbol, está bueno que Yamil llegue, trabajará por el bien del fútbol», opina Luis Munguía, un repartidor de comida de 36 años.
El antropólogo Juan Martínez calificó la llegada del hermano del presidente a la Fesfut como «un acto de nepotismo» del «clan Bukele» para «cooptar todos los espacios importantes», incluso en el deporte.
«Aunque se mueve dinero (en el fútbol), es importante por lo que significa, por el poder simbólico del fútbol», el deporte más popular en El Salvador, indicó Martínez.
Yamil, un empresario y exjugador de baloncesto nacido en la isla colombiana de San Andrés, no es el único hermano que el presidente tiene al lado en su gobierno.
Sus hermanos Karim (39) y los mellizos Yusef e Ibrahim (36) son asesores cercanos, pese a no tener un nombramiento oficial en su gabinete.
En una columna de opinión publicada recientemente en el periódico local El Diario de Hoy, el politólogo Napoleón Campos recordó que, según los estatutos de la FIFA, el fútbol debe estar lejos de la política.
«La velada intervención de Nayib Bukele en el fútbol lo encamina al precipicio. Es imposible, contradictorio, el discurso de un ‘proceso’, coherente con los estatutos de la FIFA y el Derecho Deportivo, si el objetivo es expandir su régimen sobre el fútbol», consideró Campos.
