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El 1 de julio de 2025, los radares astronómicos detectaron al objeto 3I/ATLAS, el tercer visitante interestelar registrado en la historia. Desde entonces, su origen ha sido tema de debate entre científicos y aficionados.
Algunos lo definieron como un cometa poco común. Otros, intrigados por su comportamiento, sugirieron que podía tratarse de una sonda alienígena.
Entre los más conocidos estuvo Avi Loeb, astrofísico de Harvard, quien revivió la teoría incluso en el pódcast de Joe Rogan.
Pero las observaciones más recientes confirman lo que la mayoría de los astrónomos ya sospechaba: 3I/ATLAS es un cometa natural, no una nave.
Señales que resolvieron el misterio
El radiotelescopio sudafricano MeerKAT, compuesto por 64 antenas, registró por primera vez una señal de radio proveniente de 3I/ATLAS.
Lejos de ser una transmisión artificial, se trató de líneas de absorción de radicales hidroxilo (OH), moléculas que se forman cuando la luz solar descompone el agua, un proceso común en los cometas.
Estas señales se detectaron en frecuencias de 1665 y 1667 MHz y demostraron que el objeto contiene hielo y polvo, no metal ni componentes artificiales.
Según los investigadores, si 3I/ATLAS fuera una nave, los telescopios no habrían captado ese tipo de moléculas.
Teorías descartadas y consenso científico
Las hipótesis más extremas fueron rápidamente descartadas por astrónomos internacionales.
El investigador Qicheng Zhang, del Observatorio Lowell, afirmó en Live Science:
“Todas las imágenes que he visto muestran un cometa bastante normal y en buen estado.”
Incluso Loeb reconoció la validez de los datos, aunque mantiene su escepticismo.
Otros científicos, como Jason T. Wright, de la Universidad Estatal de Pensilvania, respondieron que varias de las afirmaciones de Loeb ignoran principios básicos de la ciencia planetaria.
