El consumo diario de café negro, especialmente elaborado con grano arábica de tueste ligero a medio y sin aditivos, puede contribuir a reducir la inflamación y la fibrosis en personas con hígado graso.
Un estudio realizado en Países Bajos en 2017 evaluó el nivel de cicatrización hepática y encontró mejores resultados en personas que mantenían un consumo regular de café. Quienes registraron mayor ingesta diaria mostraron menor grado de fibrosis.
Las investigaciones destacan que el café arábica, preferentemente orgánico, contiene mayor concentración de antioxidantes y menor contenido de cafeína. El tueste ligero o medio preserva polifenoles, compuestos asociados con la reducción del estrés oxidativo y la inflamación.
Se recomienda consumirlo negro y puro, evitando azúcar, edulcorantes o cremas. La cantidad sugerida para obtener un posible efecto protector se sitúa entre dos y tres tazas al día, según estudios revisados por EASL The Journal of Hepatology y The New England Journal of Medicine.
