El nuevo MacBook Neo presenta un diseño interno que facilita significativamente su reparación, en contraste con modelos anteriores de Apple caracterizados por el uso intensivo de adhesivos.
De acuerdo con un desmontaje reciente, el equipo puede abrirse con pocos tornillos estándar y sin necesidad de aplicar calor o herramientas especializadas, lo que simplifica el acceso a sus componentes.
Entre las características destacadas se encuentra una batería fijada con tornillos, así como piezas modulares como puertos, altavoces y teclado, que pueden reemplazarse de forma independiente.
El diseño elimina en gran medida el uso de pegamento en el interior del dispositivo, lo que permite realizar reparaciones en menos tiempo y con menor complejidad técnica.
Este enfoque podría reducir costos de mantenimiento y facilitar intervenciones técnicas, en comparación con otros modelos donde las reparaciones implican sustituir múltiples componentes.
El dispositivo representa un cambio en la forma en que se diseñan los equipos portátiles, priorizando la accesibilidad para su mantenimiento.
