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Ciudad de México.– La soprano Lourdes Ambriz, una de las voces más emblemáticas de la ópera mexicana, falleció este jueves a los 64 años a consecuencia de cáncer, según confirmaron amigos cercanos e instituciones culturales. El deceso ocurrió en un hospital de la capital, aunque hasta el momento no se ha informado dónde se realizarán las exequias.
Una carrera de más de cuatro décadas
Nacida el 20 de julio de 1961, Ambriz inició su trayectoria en 1980 interpretando un rol en la versión en concierto de Don Carlo de Verdi con la Orquesta Sinfónica Nacional. Desde entonces, construyó una prolífica carrera de más de 40 años, llevando el canto mexicano a escenarios de Europa y Estados Unidos.
Su amplio registro vocal le permitió transitar con éxito del repertorio barroco y contemporáneo hasta la ópera, primero como soprano coloratura y más tarde como soprano lírico y lírico ligero.
Reconocimientos y estrenos
Entre sus logros se encuentran los concursos Carlo Morelli de 1980 y 1981, además de ser la voz que estrenó múltiples obras de compositores mexicanos como Carlos Chávez (Los visitantes), Mario Lavista (Aura), Víctor Rasgado (El coyote y el conejo y Paso del norte), Roberto Morales (Dunaxii), Manuel Henríquez Romero (Malinalli) y Hilda Paredes (The seventh seed).
En 2014 fue nombrada subdirectora artística de la Compañía Nacional de Ópera de Bellas Artes y, de 2015 a 2017, ocupó la dirección de la misma.
Su legado también fue reconocido con la Medalla Mozart (2006), otorgada por la embajada de Austria en México, y la Medalla Bellas Artes en Música (2023), entregada apenas el año pasado.
Un adiós a la voz de México
Admirada por colegas y público, Lourdes Ambriz deja un vacío en la lírica nacional, pero también un legado artístico que marcó generaciones y enriqueció el repertorio operístico mexicano.
