El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó nuevas críticas contra medios de comunicación y periodistas, a quienes acusó de difundir “fake news” y de actuar contra los intereses del país.
El mandatario sugirió que algunas cadenas podrían perder sus licencias de transmisión y planteó que ciertos reporteros podrían enfrentar acusaciones por “traición”, lo que, bajo la ley estadounidense, puede implicar penas severas. Además, respaldó declaraciones del presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, quien advirtió sobre revisar licencias a medios que, según dijo, difundan información engañosa.
En este contexto, la Casa Blanca ha restringido el acceso de algunos periodistas a eventos oficiales, mientras que el Pentágono limitó la حضور de fotoperiodistas en ciertas conferencias.
Las declaraciones generaron reacciones en el ámbito político. La senadora Elizabeth Warren calificó la postura como autoritaria, mientras que legisladores como Ron Johnson defendieron la libertad de expresión.
Diversos analistas señalaron que las medidas y declaraciones ocurren en un entorno marcado por tensiones internacionales y desafíos internos, en el que la relación entre el gobierno y los medios ha sido objeto de debate en Estados Unidos.
