El fenómeno climático El Niño podría desarrollarse antes de lo previsto y con mayor intensidad, según alertó el Centro de Predicciones Climáticas.
De acuerdo con la NOAA, existe una probabilidad cercana al 80% de que El Niño se forme en agosto, lo que representa un aumento respecto al 60% estimado anteriormente.
Este fenómeno se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, lo que altera los patrones climáticos globales y puede provocar olas de calor, inundaciones y sequías en distintas regiones del mundo.
Especialistas señalan que hay una probabilidad de una entre tres de que este evento alcance una intensidad similar al ocurrido en 2023 y 2024, cuando las temperaturas globales superaron el umbral de 1.5 grados Celsius respecto a niveles preindustriales.
Además, El Niño podría influir en la actividad de huracanes en el Atlántico y generar impactos significativos en sistemas de emergencia y respuesta ante desastres.
Autoridades continúan monitoreando su evolución ante posibles efectos globales en los próximos meses.
