El rover Curiosity identificó nuevas formaciones en la superficie de Marte que permiten a los científicos reconstruir cómo era su atmósfera hace millones de años.
El hallazgo corresponde a ondulaciones fosilizadas en rocas del cráter Gale, formadas por fuertes vientos que transportaron grandes cantidades de arena hace aproximadamente 3,600 millones de años.
De acuerdo con los investigadores, estas estructuras indican que el planeta tuvo una atmósfera más densa en el pasado, capaz de generar tormentas de gran intensidad.
El análisis sugiere que estos eventos pudieron durar varias horas y movilizar sedimentos en volúmenes significativos, lo que aporta información clave sobre la evolución geológica del planeta.
Especialistas señalan que este descubrimiento representa un avance en la comprensión de las condiciones que pudieron permitir habitabilidad en Marte.
