Table of Contents
El 5 de abril de 1997, KISS vivió uno de los episodios más curiosos de su historia. En plena gira de reunión de la formación clásica, Peter Criss no pudo subir al escenario debido a un fuerte dolor provocado por el síndrome del túnel carpiano.
Lejos de cancelar el espectáculo, la banda encontró una solución de último momento que pasó prácticamente desapercibida para el público.
La esperada reunión de la formación original
En aquel momento, Gene Simmons, Paul Stanley, Ace Frehley y Peter Criss recorrían Estados Unidos con una de las giras más exitosas de su carrera.
El tour marcaba el regreso de la alineación original con el icónico maquillaje que no compartían sobre un escenario desde casi dos décadas atrás.
El técnico se convirtió en The Catman
Ante la imposibilidad de que Peter Criss tocara esa noche en Columbus, Georgia, su técnico de batería, Ed Kanon, asumió una misión inesperada.
Se puso el maquillaje de The Catman, ocupó el lugar detrás de la batería y permitió que el concierto se realizara sin modificaciones.
El público casi no lo notó
Gracias al maquillaje, el vestuario y la distancia entre el escenario y los asistentes, la mayoría de los aficionados nunca se dio cuenta del cambio.
El concierto transcurrió con normalidad y muchos descubrieron lo ocurrido años después, cuando la historia fue revelada por integrantes del entorno de la banda.
Un caso único en la gira
Ese espectáculo fue el único de toda la gira de reunión de 1996-1997 en el que Peter Criss estuvo ausente.
El episodio quedó como una de las anécdotas más llamativas en la historia de KISS y una muestra del compromiso de la banda por no defraudar a sus seguidores, incluso frente a una emergencia de último momento.
