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Cada hora, tres personas pierden una extremidad en México, lo que representa alrededor de 27 mil casos al año, de acuerdo con un reportaje de MILENIO basado en testimonios de pacientes, especialistas e investigadores.
El problema enfrenta una dificultad adicional: la amputación no aparece como un diagnóstico independiente en las estadísticas de salud, sino como consecuencia de enfermedades, accidentes y lesiones. Esto dificulta conocer con precisión cuántas personas viven con esta condición en el país.
Diabetes y accidentes, entre las principales causas
Los pacientes con enfermedades metabólicas y factores cardiovasculares, como diabetes o hipertensión, tienen una mayor probabilidad de sufrir amputaciones de miembros inferiores, según los datos citados en el reportaje.
La diabetes es señalada como la principal causa de amputaciones no traumáticas. El investigador Paul Carrillo Mora, del Instituto Nacional de Rehabilitación, explicó que una parte de estos procedimientos puede prevenirse mediante el control médico de las enfermedades asociadas.
Los accidentes también representan una fuente importante de amputaciones. Hasta 2024, el Inegi documentó más de 374 mil accidentes terrestres.
El reportaje destaca además el incremento de los accidentes relacionados con motocicletas. Entre 2020 y 2025, estos incidentes aumentaron 72 por ciento, al pasar de 55 mil 771 a 95 mil 937 casos anuales.
México enfrenta un rezago en el registro de amputaciones
Uno de los principales problemas identificados es la falta de información estadística actualizada.
De acuerdo con el reportaje, el sistema de salud cuenta con registros de amputaciones que llegan únicamente hasta 2015, mientras que los casos aparecen distribuidos entre diferentes categorías, como diabetes, accidentes y lesiones.
Esta fragmentación dificulta dimensionar la cantidad de personas que requieren prótesis, rehabilitación y seguimiento especializado.
El acceso a prótesis también representa un desafío
La falta de especialistas y el costo de las prótesis complican la recuperación de las personas amputadas.
El reportaje señala que la Organización Mundial de la Salud recomienda al menos un profesional especializado en órtesis y prótesis por cada 500 personas con discapacidad. En México, mientras tanto, egresan menos de 300 especialistas al año.
A nivel mundial, la OMS estima que únicamente entre 5 y 15 por ciento de las personas amputadas tienen acceso a una prótesis. El acceso a rehabilitación integral también es limitado.
El mercado de prótesis enfrenta problemas de regulación
Especialistas entrevistados para el reportaje señalaron dificultades relacionadas con la disponibilidad y procedencia de algunos componentes utilizados para fabricar o adaptar prótesis.
El protesista Xicoténcatl Rojas Vargas relató el caso de una prótesis electrónica que llegó a su consultorio y posteriormente fue identificada por el fabricante como un equipo reportado como robado.
Otros especialistas señalaron que, ante las limitaciones del mercado, recurren a equipos fabricados en el extranjero o a componentes adaptados de otras industrias.
La tecnología avanza, pero todavía es poco accesible
La investigación científica también desarrolla nuevas alternativas para mejorar las prótesis, entre ellas sistemas capaces de responder a señales neuronales y tecnologías que buscan reproducir con mayor precisión los movimientos de una extremidad.
El reportaje menciona el trabajo del investigador mexicano Guillermo Herrera-Arcos, vinculado con el MIT, quien desarrolla una investigación sobre interfaces neuronales y prótesis mediante experimentos con roedores.
Sin embargo, estas tecnologías todavía se encuentran en etapas experimentales y están lejos de convertirse en soluciones disponibles de manera generalizada para los pacientes.
Las historias de Zayra y Aldo muestran el impacto de una amputación
El reportaje recoge las historias de Zayra Castillo, quien perdió una pierna a los 11 años después de ser atropellada, y Aldo Guissepe, un exmarino que sufrió un accidente en motocicleta y posteriormente requirió una amputación.
Zayra recibió dos prótesis mediante donaciones. La primera no logró adaptarse adecuadamente a sus necesidades, mientras que la segunda le permitió mayor movilidad. Actualmente es nadadora de la Paralimpiada Nacional.
Aldo, por su parte, creó una organización de apoyo después de perder una pierna y utiliza una prótesis con componentes de fibra de carbono.
Un problema de salud que permanece poco visible
Las amputaciones en México tienen múltiples causas y requieren atención que va desde la intervención médica hasta la rehabilitación y adaptación de una prótesis.
Sin embargo, el reportaje identifica tres obstáculos principales: la falta de estadísticas actualizadas, el acceso limitado a especialistas y las dificultades económicas y tecnológicas para obtener prótesis adecuadas.
Mientras la investigación científica desarrolla nuevas alternativas, miles de personas enfrentan actualmente procesos de adaptación con los recursos disponibles en el país.

