Con dos partidos restantes en una temporada complicada, los Arizona Cardinals buscan aprovechar las últimas semanas como una oportunidad para fortalecer su progreso y sentar bases para el futuro, a pesar de la incertidumbre sobre el concepto de «impulso».
Jonathan Gannon, entrenador en jefe, pasó la última temporada baja investigando este fenómeno con la ayuda del director de estrategia de fútbol Kenny Bell, aunque sus hallazgos no fueron concluyentes.
«Lo que me preocupa es, ¿estamos haciendo las cosas de la manera correcta?» dijo Gannon.
Su enfoque sigue centrado en maximizar la disciplina y el proceso del equipo. Por eso, ha priorizado a jugadores clave como Kyler Murray, afirmando que:
«nos da la mejor oportunidad de ganar», mientras considera cuidadosamente el tiempo de juego para novatos como Trey Benson y Christian Jones.
Con una marca actual que supera las expectativas iniciales de la temporada, terminar con ocho o nueve victorias sería un hito importante en la reconstrucción de los Cardinals.
Sin embargo, finalizar con derrotas consecutivas podría dificultar la atracción de agentes libres y dejar un sabor amargo de cara a la temporada baja.
Jugadores como Harrison, quien enfrenta desafíos en su año de novato, ven estas últimas semanas como una oportunidad para demostrar su valía y construir un camino sólido hacia el futuro.
Para Gannon y los Cardinals, aunque el concepto de «impulso» puede ser incierto, estas últimas semanas son cruciales para establecer una base positiva en su búsqueda de éxito a largo plazo.
