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Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
Un equipo internacional de astrónomos detectó un exoplaneta de segunda generación que orbita alrededor de una estrella enana blanca a unos 270 años luz de la Tierra, un hallazgo reportado por la revista Nature Astronomy el 5 de octubre de 2026. Este mundo alienígena, bautizado informalmente como un planeta fénix, se formó a partir de los restos expulsados por una gigante roja antes de colapsar, según los datos analizados mediante instrumentos actualizados del Telescopio Espacial Hubble.
¿Cómo se originó este misterioso planeta fénix?
La investigación liderada por científicos de instituciones como la Universidad de Warwick detalla que la estrella moribunda, clasificada como HS 0209+0832, presenta elementos pesados en su espectro visible que no suelen encontrarse en las enanas blancas. Metales como zinc, cobre y niobio revelaron una firma química única producida durante la fase de estrella gigante roja. Estos materiales no sobrevivieron desde el nacimiento del sistema estelar, sino que coalescieron recientemente para construir un cuerpo celeste inédito.
Los análisis de brillo y tránsito estelar indicaron que este objeto orbita la estrella zombi cada 4.4 días terrestres y posee un tamaño similar al de Júpiter. La proximidad con el remanente estelar provoca que los vientos de la enana blanca despojen al cuerpo celeste de su atmósfera de manera gradual. Este fenómeno diferencia al descubrimiento de otros mundos sobrevivientes, confirmando que se trata de una estructura generada completamente por los restos de la propia estrella.
¿Qué indica este descubrimiento sobre nuestro sistema solar?
El hallazgo de este cuerpo abre nuevas interrogantes sobre la evolución de los sistemas estelares en el universo. Los expertos señalan que el Sol experimentará un proceso similar dentro de unos 5,000 millones de años, cuando agote su combustible, se expanda como gigante roja y finalmente se convierta en una enana blanca. Aunque la formación de estos cuerpos requiere condiciones muy específicas, como la posible intervención de una estrella compañera para retener los materiales, el estudio plantea la posibilidad de que otros sistemas solares puedan dar origen a nuevas generaciones de mundos tras la muerte de su estrella principal.
Fuente: Live Science
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
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