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Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
Un nuevo estudio publicado en la revista PLOS ONE y reportado por ScienceAlert encontró vínculos estadísticos entre la abundancia de ciertas bacterias en la lengua y la velocidad con la que las personas procesan la información mentalmente. La investigación, dirigida por Joanna E. L’Heureux en la Universidad de Exeter junto con colegas de la Vrije Universiteit Brussel, evaluó a 60 adultos sanos en el Reino Unido y Bélgica entre 2017 y 2019 para comprender mejor esta conexión.
El papel de los microbios y los nitratos
El proceso comienza cuando consumimos alimentos como el betabel. Parte del nitrato ingresa al torrente sanguíneo y regresa a la boca, donde las bacterias de la lengua ayudan a transformarlo en óxido nítrico, una molécula que dilata los vasos sanguíneos. Este circuito químico llevó a los científicos a investigar si los microbios orales participan en funciones cognitivas como la memoria, la atención y el tiempo de respuesta.
Durante la investigación, los participantes completaron pruebas de memoria, atención, reconocimiento de emociones y velocidad de procesamiento. Los científicos también midieron la presión arterial y recolectaron muestras de sangre, saliva y de la lengua para identificar los perfiles microbianos de cada individuo, excluyendo a fumadores y personas con enfermedades orales recientes.
Resultados y diferencias según la región
El análisis arrojó datos interesantes sobre bacterias específicas. Las personas con mayor presencia de la bacteria Prevotella histicola respondieron con mayor rapidez en ciertas pruebas en ambos países. En contraste, otra especie llamada Haemophilus parainfluenzae mostró un patrón mixto, asociándose con respuestas más rápidas en tareas visuales y de memoria en Bélgica, pero con resultados variados en el Reino Unido.
A pesar de estos hallazgos, los autores del estudio aclaran que los datos son de carácter exploratorio debido al tamaño reducido de la muestra, con 30 participantes en cada país. No se controló la dieta ni el sueño de los voluntarios, por lo que no es posible afirmar que modificar la flora bacteriana de la boca mejore directamente las capacidades cognitivas o prevenga el deterioro cerebral.
Fuente: ScienceAlert
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
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