El gobierno de China ha limitado las exportaciones de fertilizantes para proteger su mercado interno, lo que añade presión a un mercado global ya afectado por la escasez derivada del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con fuentes del sector, las restricciones incluyen la prohibición de exportar mezclas de fertilizantes de nitrógeno y potasio, así como ciertas variedades de fosfato. La medida no ha sido anunciada oficialmente, pero ha sido reportada por agencias internacionales.
China es uno de los principales exportadores mundiales de fertilizantes y en el último año registró ventas por más de 13 mil millones de dólares. Las nuevas limitaciones se suman a cuotas previas sobre productos como la urea, lo que reduce significativamente la disponibilidad global.
Se estima que entre la mitad y tres cuartas partes de las exportaciones chinas podrían verse afectadas, lo que representaría hasta 40 millones de toneladas restringidas. Actualmente, solo algunos fertilizantes, como el sulfato de amonio, mantienen flujo de exportación.
El impacto se agrava por las interrupciones en rutas clave como el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de un tercio del suministro marítimo. En este contexto, los precios internacionales de la urea han aumentado aproximadamente 40% respecto a niveles previos al conflicto.
Especialistas señalan que la medida responde a la prioridad de China de garantizar su seguridad alimentaria y controlar los precios internos, aunque podría intensificar la presión sobre los mercados agrícolas a nivel global.
