La Nueva División Ambiental reforzó la vigilancia por el cierre de la temporada de caza en Nuevo León, mediante un operativo de inspección en la carretera Monterrey–Colombia, a la altura del entronque a Candela, en el municipio de Lampazos.
El despliegue fue coordinado por Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, en conjunto con Fuerza Civil y la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, con el objetivo de verificar que los cazadores contaran con licencia vigente, permisos correspondientes y cintillos oficiales, cuyo vencimiento fue el 8 de febrero.
Durante la jornada se realizaron revisiones preventivas a personas que participaban en la caza legal de especies autorizadas, como venado cola blanca, coyote, puma, lince, paloma huilota y liebre cola negra.
El director de Parques y Vida Silvestre, Luis Herrera, informó que estos operativos se realizan de manera permanente en zonas estratégicas para asegurar el cumplimiento de la normatividad ambiental y prevenir la caza furtiva.
Autoridades estatales señalaron que la correcta entrega de cintillos al finalizar la temporada permite mantener control sobre el aprovechamiento cinegético y fortalecer los esquemas de manejo sustentable en la entidad.
