En el caso de Uziel Muñoz, su gran rival el sábado será el estadounidense Ryan Crouser, vigente triple campeón olímpico y mundial de su prueba, que no participó en ninguna etapa del circuito de la Liga de Diamante de 2025 por una lesión en el codo, reservándose para llegar a tiempo al Mundial de Tokio del pasado septiembre, donde se colgó el oro.
«La preparación ha estado con altibajos, no todo ha ido perfecto. Todas las piezas del puzzle están ahí, pero ahora habrá que montarlo», explicó Crouser ante la nueva temporada.
Será uno de los principales nombres a seguir, al igual que sus compatriotas Cordell Tinch y Jamal Britt en los 110 metros.
El pasado fin de semana, Britt venció a Tinch, campeón mundial de la prueba, y ese último llega ahora con sed de revancha.
Otro de los grandes nombres de las vallas, el español Quique Llopis, subcampeón mundial indoor en 60 metros el pasado marzo, solo pudo ser séptimo en Keqiao y también espera sacarse la espina.
¿Récord mundial en los obstáculos?
A menudo eclipsado por el brillo de otras pruebas, los 3.000 metros obstáculos fueron protagonistas en Keqiao y en Xiamen la lista de participantes es todavía más densa, con la presencia de la campeona olímpica bareiní Winfred Yavi, la campeona mundial keniana Faith Cherotich y la ugandesa Peruth Chemutai, campeona olímpica en 2021.
Según los organizadores, las tres aspiran a un gran crono o incluso a batir el récord del mundo femenino, que ostenta desde 2018 la keniana Beatrice Chepkoech (8:33.32).
Yavi (mejor marca persona de 8:44.39), Chemutai (8:48.03) y Cherotich (8:48.71) son respectivamente la segunda, tercera y cuarta mejores de la historia en esta distancia.
