El déficit comercial de bienes de Estados Unidos alcanzó un nuevo máximo histórico en 2025, con un incremento cercano al 6 %, de acuerdo con los datos más recientes de la balanza comercial.
El resultado se da pese a la política de aranceles impulsada por el presidente Donald Trump, quien ha sostenido que estas medidas reducirían el desequilibrio comercial del país. La estrategia buscaba limitar las importaciones para disminuir el déficit y, en paralelo, impactar las finanzas públicas.
Sin embargo, especialistas han señalado que el déficit comercial responde a factores estructurales, entre ellos el nivel de gasto y consumo interno, por lo que los aranceles no serían suficientes para modificar la tendencia de fondo.
Las cifras publicadas muestran que, lejos de reducirse, el saldo negativo en el comercio de bienes se amplió durante el último año, en un contexto de ajustes en la política comercial estadounidense.
