La FIA implementó el sistema ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities) en la Fórmula 1 con el objetivo de equilibrar el rendimiento entre fabricantes de motores.
Esta nueva regla permite a las escuderías que presenten menor desempeño en sus unidades de potencia acceder a oportunidades adicionales de desarrollo durante la temporada.
El mecanismo funciona mediante un índice de rendimiento que compara cada motor con el mejor de la parrilla. Dependiendo de la diferencia, los fabricantes pueden recibir una o más actualizaciones adicionales en 2026 y 2027.
El sistema busca evitar grandes brechas competitivas, como las registradas en temporadas anteriores, y mantener mayor equilibrio en la competencia.
Las evaluaciones se realizarán en bloques a lo largo del calendario, y los primeros beneficiarios se definirán tras el Gran Premio de Miami.
