El gobierno de Estados Unidos confiscó bienes vinculados a Nicolás Maduro por un valor superior a 700 millones de dólares, en una operación que incluyó propiedades, aeronaves, automóviles de lujo, joyas y otros activos.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la medida forma parte de las acciones legales contra el mandatario venezolano y su círculo cercano por presuntos delitos relacionados con corrupción y lavado de dinero. Las investigaciones señalan que estos bienes habrían sido adquiridos a través de recursos obtenidos ilícitamente, canalizados mediante una red de empresas y prestanombres.
Entre los bienes incautados figuran mansiones en Miami, aviones privados, vehículos de alta gama y colecciones de relojes y joyería exclusiva. El Departamento de Justicia destacó que la operación busca “privar a los responsables de beneficios obtenidos de manera ilegal” y enviar un mensaje contra la corrupción a nivel internacional.
El gobierno venezolano no ha emitido una respuesta oficial a la medida hasta el momento.
