Estados Unidos anunció este jueves que aprobó su primer financiamiento directo a la Fundación Humanitaria de Gaza, una controvertida organización que distribuye comida en el enclave palestino con el apoyo de Israel y Washington, e instó a otros países a seguir el ejemplo.
«Hemos aprobado una financiación de 30 millones de dólares para la Fundación Humanitaria de Gaza. Y hacemos un llamado a otros países para que también apoyen a la Fundación Humanitaria de Gaza y su crucial labor», declaró a la prensa el portavoz del Departamento de Estado Tommy Pigott.
Israel bloqueó en marzo por más de dos meses el suministro de alimentos y otros suministros esenciales a Gaza, lo que generó alertas de hambruna en el devastado territorio palestino.
Respaldada por contratistas estadounidenses armados y asistida por tropas israelíes en el perímetro, la Fundación Humanitaria de Gaza inició operaciones a finales de mayo.
Sus presuntas labores de asistencia se han visto empañadas por escenas caóticas, asesinatos en sus zonas de actuación y preocupaciones sobre su neutralidad.
El Ministerio de Salud de Gaza afirma que, desde finales de mayo, casi 550 personas han muerto cerca de sus centros de ayuda mientras procuraban acceder a los escasos suministros.
La organización niega que se hayan producido incidentes mortales en esos sitios, pero los principales grupos de ayuda humanitaria y las Naciones Unidas se han negado a colaborar con ella, alegando que viola los principios humanitarios básicos al coordinar la entrega con las tropas israelíes.
Al ser consultado sobre las críticas a la operación, Pigott afirmó que los 46 millones de raciones de comida que el grupo asegura haber distribuido hasta la fecha son «absolutamente increíbles» y «deben ser aplaudidas».
«Desde el primer día dijimos que estábamos abiertos a soluciones creativas para brindar asistencia de forma segura a la población de Gaza y (que) protegieran a Israel», declaró Pigott.
