El Gobierno de Estados Unidos completó la primera venta de petróleo venezolano, valorada en 500 millones de dólares, como parte de un acuerdo alcanzado con las autoridades venezolanas interinas tras un cambio en la administración del país sudamericano.
La transacción se realizó pocos días después de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente Nicolás Maduro, y forma parte de un plan para comercializar millones de barriles de crudo venezolano bajo control de Washington. El petróleo vendido corresponde a contratos gestionados por el Departamento de Energía de Estados Unidos y está siendo distribuido en cuentas bancarias bajo supervisión del gobierno estadounidense.
Fuentes oficiales indicaron que se esperan ventas adicionales en los próximos días y semanas, en el marco de un acuerdo que contempla la posible comercialización de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano. El ingreso por estas operaciones se mantiene bajo control de las autoridades estadounidenses, que planean negociar con empresas energéticas interesadas en invertir en la infraestructura petrolera de Venezuela.
Analistas señalan que esta venta marca un paso en la reactivación de las exportaciones de crudo venezolano en los mercados internacionales tras años de sanciones y restricciones, y podría tener implicaciones en los precios y la dinámica energética global.
