Los madrileños se quedaron así con la miel en los labios.
El equipo del barrio obrero de Vallecas no jugaba en las competiciones europeas desde 2001 y tiene como principal trofeo en sus vitrinas el campeonato de la segunda división española, por lo que la ilusión se había disparado con su presencia en esta final.
«Hay dolor cuando pierdes un partido así, cuando estás tan cerca de un título. El primer golpe es por no ganar. Te rompe por dentro ver a la gente llorar», admitió el entrenador Íñigo Pérez.
«He tenido vestuarios muy buenos como entrenador, pero un grupo como el que tengo aquí es difícil de encontrar. Son amigos y se quieren», apuntó.
No pudo levantar un título europeo, pero puede presumir de ser la única presencia de un equipo español en las finales continentales de este curso.
Un entrenador español, eso sí, será campeón de Europa el sábado, Luis Enrique (PSG) o Mikel Arteta (Arsenal).
La Conference League, un torneo que cerró su quinta edición, sigue resistiéndose a los españoles. El año pasado el Betis ya había sido finalista, perdiendo entonces ante otro inglés, el Chelsea.
La próxima temporada, el Rayo no disputará las competiciones europeas al haber sido octavo en la Liga española.
